Categoría: Permanece en Él

LA PERSPECTIVA DE CRISTO

Cuando abordamos un avión para emprender un vuelo vemos personas diferentes, de distintas razas, culturas, creencias. Antes de iniciar el viaje, ninguno de los pasajeros pregunta sobre la religión o identidad étnica de los pilotos, tripulación y mucho menos de los demás pasajeros. En este caso, los prejuicios no cambiaran la decisión de emprender el viaje.

¿Porque los prejuicios constituyen una barrera entre nosotros y los pasos importantes que podemos dar en nuestra vida?
Uno de los mayores obstáculos para tener una relación armoniosa son los prejuicios. Si resolvemos nuestras diferencias con los demás tal como lo hizo Jesús, se derribarán todas las barreras de prejuicios.

ABRE LA PUERTA

«Todos queremos un encuentro con el Proveedor de la sanida, la bendición y la liberación, pero muchos de nosotros elegimos ignorar la verdad de que es el arrepentimiento lo que abre la puerta para que Dios entre. En esta vida, nada bueno sucede sin disciplina. Pero se necesita la madurez que viene de la fe para entender que Dios trabaja a través de las circunstancias de la vida y puede usar cualquier cosa para disciplinarnos, si nos desviamos del camino. Desde este punto de vista, las pruebas, las tribulaciones y las dificultades pueden convertirse realmente en nuestros amigos, pues nos obligan a reconciliar nuestro corazón con Dios y a someternos a su voluntad».

EL TIEMPO CORRECTO

Aunque Jesús sabía que ya estaba bien equipado para Su misión terrenal, dijo a Su madre y a Sus hermanos: «Mi tiempo aún no ha llegado». (Juan 2:4; 7:6). Esto significa que hay dos tiempos: el tiempo de Dios y el tiempo del hombre. ¿Cuál de ellos te controla a ti?
Si eres controlado por el poder exterior, buscarás a otros para que te dirijan. Si eres guiado por la naturaleza humana, cualquier tiempo puede ser el tiempo correcto.

LA PALABRA EN NUESTRO INTERIOR

«Cuando empezamos a buscar en la Biblia una Escritura que se adapte a nuestra situación. No debemos basarnos en fragmentos de la Biblia, sino tomarnos la Palabra de Dios en serio, meditándola y pidiendo ayuda al Espíritu Santo. La Palabra de Dios primero debe residir en nuestro interior, porque en el momento en que más la necesitamos, el Espíritu Santo sólo puede traernos a la memoria la Palabra de Dios que ya está alojada en nuestro corazón».

VOLAR COMO UN ÁGUILA

«Así como el viento eleva a las águilas por encima del cielo, de la misma manera, la fe en Cristo te elevará por encima del ámbito de tus propias imposibilidades y hará que las posibilidades de Cristo estén disponibles para ti».