NUESTRO MENTOR

«Permítete ser un amado de Dios. La manera de acercarte a Dios y estar con Él para siempre es hacer lo que te estoy diciendo aquí: tener más tiempo para Dios, menos tiempo para ti».

Reunión con discípulos 18.11.2015

Un mentor es alguien divinamente enviado para que cumplas tu destino en Cristo porque si quieres convertirte en una persona de Dios, debes seguir Su proceso.

¿Qué podemos decir acerca de un hombre que nos hizo ver que es posible ser guiados por el Espíritu?

Muchos pastores se enfocan en edificar iglesias enormes, establecimientos grandes y ministerios poderosos, por el contrario, nuestro mentor, el Profeta T.B. Joshua (12 junio de 1963 – 5 junio de 2021), se enfocó en edificar personas. 

Jesús dijo en Mateo 13:44-46: «Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo. También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró».

... un amigo de Jesus.

Las millones de vidas por todo del mundo que fueron cambiadas por este humilde siervo de Dios originario de Arigidi, Akoko, estado de Ondo, Nigeria y fundador de La SCOAN y Emmanuel TV estarán de acuerdo con nosotros que el Profeta T.B. Joshua vivió su vida como si él necesitara más de Dios que de ti y de mí. A pesar de haber sido el pastor más perseguido en su generación (Lucas 2:34), jamás dejó de lado el gozo de descubrir el tesoro más grande – ser un amigo de Jesús. Y eso hizo toda la diferencia.

PRIMER ENCUENTRO

A partir de nuestro primer encuentro con el Profeta T.B. Joshua veinte años atrás, supimos que él era un verdadero amado de Dios. Fue un hombre poderoso en lo espiritual y pese a eso, un hombre sencillo. Su profundo amor por la humanidad fluía de su profunda relación con Jesús. Aquí había uno de esos «nuevos hombres» como lo describe CS Lewis: “…quien nos ama más pero nos necesita menos” . (Mero Cristianismo).Fue un hombre que nos enseñó que encontramos fe en lo profundo de nuestro espíritu, que en nuestro corazón nos comunicamos con Dios y que cualquier cosa que tengas en esta vida sin humildad es igual a nada. *Lewis, C.S. (1952). Mero Cristianismo. Macmillan. p. 223

Jamás olvidaremos las palabras que habló a nosotros después de conocerlo, «el pensamiento que he tenido desde pequeño es ser amigo de Jesús. Todavía, el pensamiento que tengo ahora es ser Su íntimo». Fue esa decisión de corazón lo que impulsó todo lo que él hizo y la razón de su legado vivo fundado en la Palabra viva de Dios.

Tal y como el Profeta Elías fue enviado para hacer volver el corazón de los padres hacia los hijos y el corazón de los hijos hacia los padres (Malaquías 4:6), el Profeta T.B. Joshua fue enviado para contar la dulce historia de Jesucristo y demostrar Su poder para salvar, liberar, sanar y perdonar. De una manera sencilla, dirigir a las personas a la salvación y a la vida eterna. Fue un profeta que nos regresó a nuestro primer amor – la revelación de Cristo – en el poder del Espíritu Santo (Apocalipsis 2:5-7) . A lo largo de su ministerio, nos enseñó que el arrepentimiento es la única forma de recibir la misericordia de Dios.

Desde el primer mensaje que predicó en 1989 cuando inició La SCOAN con ocho miembros, «Jesús viene pronto, sino te arrepientes, la venida de Jesús no tendrá ningún significado en tu vida», hasta sus últimas palabras el 5 de junio de 2021, «vela y ora», sus palabras nos enseñan a medir nuestras vidas a la luz de la eternidad. Él vivió su vida como si necesitara de Dios más que cualquier otro. Su preocupación fue que alcanzáramos el Cielo.

Nos enseñó que si queremos tener una vida exitosa, debemos aprender a plantar nuestra fortaleza, amor, bondad, fidelidad, honestidad y paciencia; a ver nuestras pruebas como amigos que crean la belleza de nuestro viaje a la eternidad, un viaje de justicia. A diario, vimos en él que edificar justicia es paso tras paso, pensamiento tras pensamiento y decisión tras decisión. No hay atajos, planes, métodos ni maquinaria sino dejar permitirle al Salvador que simplemente se haga más y nosotros menos. Que haya un cambio no en la sustancia sino en la calidad del alma.

Tal vida de oración cuesta. Vimos y fuimos testigos de las horas, días y años que él pasó en la presencia de Dios, al poner su corazón en sintonía para la oración, oración en el poder del Espíritu Santo. Como él mismo nos dijo en una reunión con discípulos el 7 de julio de 2017, «Tú no eres grandioso a la vista de Dios porque vives en el monte y comes langostas y miel; eres grandioso a los ojos de Dios porque no tienes un corazón para la ofensa»

Eso es todo, el secreto: un espíritu libre. Solo un espíritu libre atrae la atención de Dios. Aunque parezca sencillo, es una asignación de por vida. Así es como él vivió su vida y así es como debemos decir aquello que arde en nuestros corazones: compartir lo que nosotros mismos hemos recibido (Jeremías 20:9). Porque solo cuando la iglesia de hoy día se dé cuenta de que el espíritu del hombre es la fuente de la fe, será cuando el Espíritu Santo se involucrará en nuestros asuntos.

Como Pablo escribió en 1 Tesalonicenses 1:4-5, sabemos y creemos que al ser tan poco probables como somos, Dios en Su misericordia nos eligió porque el Evangelio no llegó a nosotros solo en palabras sino en poder, en el Espíritu Santo y en plena convicción. Nuestro mentor nos dijo que un día enseñaríamos este mensaje por todo el mundo, que en verdad, la Palabra de Dios es la presencia viva de ese poder divino si ella viene del corazón.